Así del precipicio
/ April 11th, 2007
“Así del precipicio” es una película mexicana que pretende ser shocking por sus escenas de sexo y uso de drogas (wow, ¿se te ocurrió a ti?), y en efecto, logra ser totally shocking pero por lo mala, mala, malísima que es.
Palabras de Tere Suarez (la “direitora”, porque directora no es):
siempre he sido muy libre y estoy acostumbrada a fusilarme las películas que yo quiero, probablemente esto incomode a muchos, por eso tuve que pelear durante más de seis años para hacer la película que había querido y lograr que se pareciera lo más posible a Requiem for a Dream y Trainspotting, pero en chafita.
Neeeh, I wish. Lo que dijo en realidad es:
Siempre he sido muy libre y estoy acostumbrada a que esto incomode a muchos, por eso tuve que pelear durante más de seis años para hacer la película que había querido y con los temas que a mí me interesaba hablar.
Supongo que le interesaba hablar (además de sus pelis favoritas) de fresas metiendose coca hasta por los ojos, de gay guys y lesbians que se besan de a mentiritas, palabrotas (el cine mexicano no es nada sin verga, pendejo, culero y chingatumadre) y muchas otras cosas, revueltito como el duvalín, pero inconexo, con los peores actores que te puedas encontrar (chale, si Gaby Platas luce, imagínense) y sin dirección, sino direición.
Y es que, la neta, la neta, a la verga la linea argumental, pendejos, yo batalle por seis años y hago mi peli como-me-dé-mi-puta-gana.
Eso último también lo inventé.
Efectos Secundarios
/ September 9th, 2006
Alguna vez dije en una platica/comida/borrachera que había que ir a ver cine mexicano en las salas, que es lo que se necesitaba para empujarlo y se empezara a hacer más y mejor cine en nuestro país. Bueno, me retracto. Y no es que el cine mexicano no necesite ya a la gente en las salas. Es que no se la merecen.
La idea de Efectos Secundarios me parece de entrada buena: una bola de treintones losers, excompañeros de prepa a los que conocemos con motivo de una reunión de esas de generación que nada mas suceden en las películas. Desamor, frustraciones, amarguras, los cambios (y no) de personalidad en 12 años, etcétera. ¿Una buena idea eh? Pues la echaron a perder.
Para empezar, no entiendo por que las personas que hacen cine en México no pueden evitar caer en la estupidez de hacer comentarios graciosos basados en palabras altisonantes y en nuestros sobrevalorados “ingenio y valemadrismo”. Pasa siempre, es la salida facil de los guionistas en México.
Para seguir, pues que se van fusilando la onda aquella de las “coincidencias”de Magnolia, pero con una invasión de mariposas en lugar de una lluvia de ranas. Luego también se fusilan la “cueva” de fight club donde el narrador encontraba a su power animal, en forma de el “cuartito interior” del personaje alcohólico/drogo/sexadicto en recuperación.
Ahora vamos a brincarnos el hecho de que la cinta es interminable (en tres ocasiones creí que había terminado, pero no, como el conejo de las pilas, it keeps going and going), y el de las frases filosóficas llenas de humor involuntario, como “todos somos una estadística esperando suceder”… y aquí me imagino a Issa López (guionista, directora) con cara de nomamesnomamesnomamessoyunapinchegenio.
Para terminar nos chutamos una cadenita de esas que llegan por correo, de mucha hueva, que pretende iluminarnos el camino y abrirnos los ojos, porque pinche Issa López, nomamennomamennomamen, esunapinchegenio.